jueves, 23 de febrero de 2012

Jueves 7 de abril, cómo olvidarlo...



Llegó el mes que nunca quise que llegara, Abril. Mi cumpleaños. Siempre he tenido cumpleaños horribles, ninguno digno de recordar, pero este último fue especial. Iba a ser el primero que pasaría con Ale.

Como cada 7 de abril, estuve muy nervioso, no quise salir de mi cuarto. Preferí quedarme echado en mi cama con las manos recogidas sobre mi cabeza y con la mirada perdida en el techo. No quise que nadie me saludara. Mi puerta estaba cerrada con pestillo, de todos modos yo estaba alerta por si alguien entraba. Si eso pasaba, entonces yo me haría el dormido para evitar el saludo.

viernes, 3 de febrero de 2012

Nada importaba, sólo ella

Los primeros meses de una relación suele ser difícil para muchos pero no era mi caso, yo sabía que Ale y yo no seríamos una de esas relaciones pasajeras que el tiempo olvida.

A veces (en realidad muchas veces), pasa que las personas forman una relación sin conocerse y a medida que pasa el tiempo descubren diferencias en sus personalidades que terminan en peleas tontas o reproches absurdos. Yo creo que para que una relación funcione no sólo importa la atracción física, porque eso a la larga llega a ser pasajero, importa el comportamiento que uno tiene con su pareja, la forma de tratarla y el modo cómo ambos llevan y cuidan su relación.

martes, 17 de enero de 2012

Para Eduard




Mi amor, quiero agradecerte por cada día a tu lado,
por cada abrazo, cada beso, por cada caricia
y cada palabra de amor que me has dado.
Sé que no soy la novia perfecta, reconozco que me equivoco en muchas cosas, que me molesto por tonterías, que soy llorona y a veces soy odiosa,
como la vez que me puse a cantar un mix de los elefantes con los pollitos.

domingo, 15 de enero de 2012

A pesar de todo

Yo sé que el primer mes siempre es especial, por eso quise regalarle un día especial a Ale, mi Ale; sólo que no pude, o al menos la plata no me lo permitió. Sé que esas cosas se celebran una vez en la vida, después el tiempo pasa y no deja otra cosa más que sólo recuerdos; y yo no tendría un buen recuerdo de ese día a no ser por lo que hizo ella.

viernes, 13 de enero de 2012

Mi primer detalle para Eduard♥

Me acuerdo que nuestro primer mes cayó un martes. Como ya había empezado las clases en la universidad  no tenía mucho tiempo para preparar algo. En realidad si podía y quería hacerle algo por mí misma pero mi miedo o vergüenza no me dejaron. Faltaba un día para nuestro primer mes y no sabía qué hacer.

Saliendo de clases me fui a caminar con mis amigas, una de ellas quería ir a Metro para averiguar sobre un libro. Pensé en comprarle algo ahí pero yo seguía con la loca idea de hacer algo por mi propia cuenta, fuimos a la parte donde están las tarjetas de amor y ahí encontré una que me gustó mucho, me hacía acordar a una canción y la compré.

Al día siguiente saliendo de clases me fui a mi casa rápido porque Eduard iba a ir, aún no me convencía darle la tarjeta, me parecía algo muy frío y seco. Decidí escribirle algo bonito ahí mismo pero me daba roche entregárselo, pensaba que no le iba a gustar.

viernes, 6 de enero de 2012

El cumple de Ale

Un día antes de mi cumpleaños salí a cenar con mi papá, su novia y su amigo, quien había llegado de Italia días atrás. Fuimos a comer anticuchos por el Parque de la Bandera; llegamos a mi casa como a la medianoche - ya 10 de marzo, mi cumpleaños-. Me cantaron el happy birthday y de ahí entré un rato al Facebook, revisé mis notificaciones y vi que Eduard había publicado en mi muro una nota que se titulaba: “Para Ale”, me gustó mucho que escribiera para mí. Me emocioné. Lo leí como tres o cuatro veces, después hablamos por el chat; me saludó y yo estaba feliz.

martes, 3 de enero de 2012

Pasamos la noche juntos


Era ya fin de mes y Alejandra se tenía que mudar de casa. Habíamos planeado pasar la noche juntos porque en ese lugar había nacido nuestro amor, fue allí  donde empezó nuestra relación y de alguna manera tenía un significado especial para nosotros.

Esa noche fue la primera vez que caminamos de la mano bajo la lluvia. Habíamos ido a comprar a una tienda muy cerca de su casa y al volver la lluvia nos sorprendió y cayó sobre nosotros.

Para ese entonces ya no sufría de nerviosismo cuando estaba a su lado, ya podía verle a los ojos y decirle que la quería, ya no tenía sentido ocultarle nada porque ya éramos enamorados.